¡Más de 100 vidas impactadas! La trombectomía mecánica está cambiando el pronóstico tras un ACV

La Clínica Somer y el Centro Cardiovascular Somer InCare, alcanzan un nuevo hito en la atención de alta complejidad en la región: más de 100 pacientes han sido tratados mediante trombectomía mecánica, uno de los procedimientos más avanzados para el manejo del ataque cerebrovascular (ACV).

Este logro cobra especial relevancia al tratarse de una institución certificada como centro avanzado para el tratamiento del ACV por la World Stroke Organization, siendo pionera en el Oriente Antioqueño en alcanzar este reconocimiento.

Un avance que impacta vidas, no solo cifras

Más allá de las cifras, este hito simboliza segundas oportunidades de vida. Gracias a una atención oportuna y especializada, pacientes que sufrieron un ACV han logrado recuperar funciones neurológicas y reducir secuelas, retomando en muchos casos su cotidianidad. Esto es posible mediante la trombectomía mecánica, un procedimiento que remueve el coágulo que obstruye la arteria cerebral para restablecer el flujo sanguíneo y transformar radicalmente el pronóstico de recuperación.

Alta tecnología y un equipo experto

Este tipo de resultados solo es posible gracias a la combinación de:

  • Tecnología de alta complejidad.
  • Protocolos de atención estructurados.
  • Un equipo multidisciplinario especializado.

En la Clínica Somer y Somer Incare, este proceso involucra neurólogos, neurorradiólogos intervencionistas, urgentólogos, radiólogos, personal de enfermería y terapeutas, quienes trabajan de manera coordinada para brindar una respuesta oportuna.

Capacidad instalada en la región

Con este logro, la institución reafirma su capacidad para ofrecer tratamientos de alta complejidad en el territorio, acercando soluciones que antes solo estaban disponibles en grandes capitales.

Esto no solo mejora el acceso a la atención, sino que impacta directamente en la reducción de la mortalidad y la discapacidad asociadas al ACV en la región.

Un mensaje clave para la comunidad

En un ACV, cada segundo cuenta. Actuar con rapidez marca la diferencia entre una recuperación exitosa y una secuela permanente o la muerte. Reconocer síntomas como debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o desviación de la cara, y consultar de inmediato permite acceder a tratamientos como la trombectomía mecánica dentro de la ventana de tiempo clave para salvar el cerebro.

El Oriente Antioqueño tiene la primera Institución certificada como centro avanzado en ACV

Nos complace anunciar que la Clínica Somer ha sido certificada como centro avanzado para la atención del ACV (ataque cerebrovascular). Este logro es el resultado de un esfuerzo articulado entre esta Institución y nuestro Centro Cardiovascular, que durante varios años han trabajado para desarrollar protocolos, guías y crear una ruta de atención destinada a atender esta enfermedad de manera integral y oportuna.

El certificado fue otorgado por la World Stroke Organization (WSO) y la Sociedad Iberoamericana de Enfermedad Cerebrovascular (SIECV), lo que respalda nuestro compromiso por ofrecer mayores posibilidades de recuperación y reducir las discapacidades asociadas al ACV.

La obtención de esta certificación fue una decisión voluntaria de ambas instituciones, con el objetivo de mejorar la calidad del tratamiento del ACV en la sub region del Oriente Antioqueño y en Colombia. Se unieron fuerzas y recursos para garantizar un diagnóstico y un tratamiento integral a los pacientes.

Para lograr la certificación como un centro avanzado de relevancia mundial como estos, es fundamental contar con un equipo de trabajo multidisciplinario. Este equipo incluye urgentólogos, neurólogos, neurorradiólogos intervencionistas, terapeutas, personal de enfermería especializado, entre otros,  todos esenciales para asegurar un tratamiento y una recuperación exitosos. Gracias a la colaboración entre la Clínica Somer y Somer Incare, disponemos de estos recursos humanos altamente especializados.

Desde el Centro Cardiovascular, contribuimos a este programa con tecnología de última generación, como la Sala de Hemodinamia y el servicio de Neurorradiología intervencionista, que permite una alternativa de tratamiento de los vasos sanguíneos cerebrales obstruidos.

Este logro es de gran importancia tanto a nivel departamental como nacional, ya que mejora las posibilidades de vida para muchas personas que sufren un ACV y requieren atención médica en menos de cuatro horas para sobrevivir o minimizar las secuelas de esta enfermedad